Como motivar a un equipo de fútbol antes de un partido [Listado de Consejos]

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Todos los que nos dedicamos al mundo deportivo sabemos la relevancia que tiene la motivación de equipos.

Trabajada de manera conjunta con una buena estrategia técnica, táctica y mental conseguirán que tu plantilla pueda rendir al máximo nivel.

Es importante que antes de que comience el partido el entrenador establezca unos objetivos enfocados en los próximos 90 minutos de juego. Sin embargo, es esencial que durante toda la temporada vayan trabajándose otros diferentes para fortalecer diversos aspectos complementarios.

Por ello, a lo largo del artículo vamos a desgranar los consejos más importantes que servirán para saber cómo motivar a un equipo de fútbol.

1. Establece objetivos realistas a corto-medio plazo

Una correcta estrategia de planificación de objetivos logrará evitar que aparezcan sentimientos como la frustración, la ansiedad y la impotencia por no llegar a alcanzarlos.

Hay que tener presente que tenemos que verlos desde un doble punto de vista, los individuales y los de equipo.

Los individuales tienen que estar enfocados en potenciar cada una de las fortalezas de los jugadores y neutralizar las acciones en las que no son tan sobresalientes.

Los de equipo se tratan de manera global con todos los miembros de la plantilla. Trabajamos de manera conjunta compensando los puntos flacos y potenciamos los puntos fuertes con el fin de conseguir la motivación de equipos.

Conseguir que la plantilla sea un perfecto engranaje no es tarea sencilla, pero se consigue conociendo a cada uno de los jugadores y teniendo muy claros los conceptos a transmitir.

Pero ¿cómo tienen que ser esos objetivos?

En primer lugar, alcanzables.

Como entrenador tenemos que ser conscientes de lo que nuestro equipo está capacitado para lograr porque si establecemos metas utópicas los resultados serán frustrantes y negativos tanto dentro como fuera del campo.

Hay que ser realistas y valorar si de manera individual y colectiva, se cuenta con el suficiente talento, habilidades y tiempo para que se lleven a cabo.

El segundo punto de referencia es que tienen que ser medibles para poder ver su evolución desde que iniciamos la preparación hasta el final de la temporada.

Del mismo modo, que sean medibles aporta un chute de energía moral al ver, de manera visual, cómo han aumentado sus aptitudes físicas y técnicas.
En el caso de que el progreso no haya sido positivo sirven para evaluar la estrategia establecida y replantearla para ver en qué se ha fallado y cómo se puede mejorar.

Y en último término deben ser claros.

Si este punto falla, tanto en la descripción como en la transmisión de estos, el resultado será desastroso.

El equipo debe tener claro cada uno de los inputs que se le lancen. Esto se consigue no mezclando objetivos y respondiendo a cuestiones como ¿Qué es lo que queremos conseguir? ¿Quién lo tiene que realizar? ¿De qué manera se va a llevar a cabo? ¿Con cuánto tiempo contamos para implementarlo?

2. Evita bloqueos provocados por la inseguridad y el miedo

Muchos jugadores no están acostumbrados a recibir un “hoy no sales al campo” o no son capaces de procesar que en el entrenamiento del día no hayan dado lo mejor de sí mismos.

En ese momento de bajón mental es cuando entran en juego los sentimientos negativos que pueden acarrear un bloqueo mental, inseguridades hacia sí mismos y una disminución de la motivación exponencial.

Un buen entrenador debe saber ver que algo está ocurriendo con ese jugador e intervenir.

¿Cómo podemos afrontar este importante reto?

Para que el jugador confíe en ti tienes que haber trabajado unos vínculos afectivos y de respeto previamente. Si en su momento más bajo consigues que se abra a tu persona y se deje aconsejar tienes un 50% del trabajo hecho.

El resto es un trabajo de fondo que hay que ir trabajando de manera continua para conservar la motivación para un equipo de fútbol.

Hay que saber transmitir que las derrotas o los malos días sirven para aprender y ver estos momentos de manera constructiva.

Analiza con él de manera visual, por ejemplo, con una pizarra táctica para entrenadores, todos sus movimientos, su progresión y trabajad de manera conjunta en los puntos a mejorar.

Al mismo tiempo, se debe ahondar en el punto de vista psicológico con toda la plantilla. El sentimiento de pertenencia, por ejemplo, es uno de los aspectos que más valoran los deportistas, ya que si uno cae sus compañeros estarán detrás para levantarle.

3. Motivación de equipos, tu mejor arma

Un entrenador no es solo el responsable de que en el terreno de juego los jugadores den lo mejor de sí mismos, sino que también es su guía a nivel mental antes, durante y en el post-partido.

Plantea desafíos alcanzables y propón retos que despierten la ilusión y el espíritu de esfuerzo a través de mensajes positivos que refuercen sus valores y aptitudes.

Esto no quita que haya que dejar de lado las consignas correctoras cuando no se ha realizado el trabajo de manera correcta. Pero si hay que determinar un tono de comunicación positivo o neutro, poniendo especial atención en la manera de transmitirlo.

Si tú crees en el equipo, el equipo creerá en ti.

No todos los entrenadores saben cómo motivar a un equipo de fútbol. Nosotros, tras muchos años en el mundo deportivo, siempre recomendamos trabajar la confianza.

El entrenador es la figura de autoridad dentro y fuera del campo y, obviamente, hay que conseguir que se le respete a la hora de emitir órdenes.

Sin embargo, está comprobado que una actitud menos autoritaria y más colaborativa da mejores resultados a nivel mental en los jugadores.

Intentar crear un hilo de comunicación bidireccional en el que ambas partes se sientan confortables es el punto de partida de un buen entrenador. Compartir puntos de vista, impresiones sobre las acciones que van a llevar cabo o sensaciones en el campo son vitales.

De esta manera, los jugadores verán que su entrenador es consciente de su situación y al mismo tiempo el entrenador se sentirá más arropado por la plantilla y seguramente respondan de manera más positiva y efectiva a todas sus órdenes. Lo que traerá consigo que a la hora de seguir las instrucciones estarán más receptivos y tendrán un nivel motivacional alto.

Sin embargo, no todos los vestuarios son así, ya que el rol de entrenador viene definido por él mismo y su dirección deportiva. Encontramos perfiles más autoritarios y otros más partidarios de una comunicación bilateral, solo tienes que escoger el que mejor concuerde con tu personalidad y con la de tu equipo.

4. Charlas para la motivación de equipos

El objetivo de estos speech es que el jugador libere la mente de tensiones y cargas para permitirle salir al terreno de juego con la mente centrada en las tácticas pautadas y toda la energía focalizada en el partido.

Las charlas que se realizan por parte del entrenador, antes de salir al campo, deben ser claras, directas y poco extensas para evitar la saturación procurando mantener un tono de voz que no les genere ansiedad o tensión extra.

Es el momento de motivar e irradiar con mensajes positivos que aporten seguridad a la plantilla y eso se consigue planificándolo con antelación, evita la improvisación.

Transmite la relevancia del partido que va a disputarse, recuerda los triunfos conseguidos, deja claro los puntos fuertes de la plantilla y los que hay que tener presentes del rival.

Tanto si buscas saber cómo motivar a un equipo de fútbol juvenil o profesional no debes perder de vista estas charlas motivacionales que dan el último impulso al trabajo de cientos de horas de entrenamiento.

5. Utiliza herramientas digitales

Una de las mejores maneras de conseguir una buena motivación de equipos es a través de la estimulación visual.

Una vez los jugadores entran al vestuario es el momento de lanzar la charla desde el punto de vista táctico. Un recorrido a través de todas las jugadas practicadas que tendrán que terminar de grabarse a fuego en su mente para ponerlas en práctica en el campo.

Para ello, contar con una aplicación de diseño de ejercicios de fútbol es imprescindible.
Podrás mostrarles de manera más sensorial todas las estrategias planificadas, los puntos fuertes de cada jugador y la línea de acción a seguir.

Con Bcoach, la aplicación para entrenadores de fútbol y futsal, puedes centralizar todas las tareas desde una misma app y tener acceso a ellas en momentos tan necesarios como el de acceso a los partidos o los entrenos.

Funciones como la pizarra táctica sirven para explicar con detalle cada una de las jugadas a tu equipo a través de sus diferentes sistemas de visualización de campos, las imágenes de partidos y entrenos. Todo de manera realista para que el jugador pueda rememorarlo de manera sencilla y concreta y evitar que su concentración se disipe.

6. Promueve el Team Builindg

Sin duda alguna, una de las mejores técnicas de cómo motivar a un equipo de fútbol es a través del fomento del espíritu de equipo.

Está demostrado que a través de estas prácticas se mejoran actitudes como la colaboración, el compañerismo, la motivación y el compromiso. Aspectos muy relevantes tanto dentro como fuera del terreno de juego.

Además, gracias a estas actividades se fomenta el desarrollo de habilidades colectivas para que todos permanezcan en sintonía.

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